Cuba conmemoró este jueves los 100 años del nacimiento de Fidel Castro en medio de una de las crisis económicas y energéticas más severas de las últimas décadas. Mientras el Gobierno y los medios oficiales organizaron actos, exposiciones y actividades para reivindicar la figura del líder de la Revolución, la vida cotidiana en la isla continúa marcada por los prolongados apagones, la escasez de productos y el deterioro de distintos servicios.
Los homenajes tuvieron uno de sus momentos centrales en La Habana, donde Raúl Castro reapareció públicamente durante un acto realizado en el teatro Karl Marx. El exmandatario, de 95 años, volvió a mostrarse tras varias semanas fuera de la escena pública, en una jornada en la que también se desarrollaron actividades culturales y políticas dedicadas a quien gobernó Cuba durante casi cinco décadas.
Un legado que divide a los cubanos
A un siglo de su nacimiento, la figura de Fidel Castro sigue generando miradas contrapuestas. Para parte de las generaciones que vivieron los primeros años de la Revolución, continúa siendo el dirigente asociado a la expansión de la educación, la salud pública y la resistencia frente a las presiones externas. Sin embargo, entre otros sectores crecen las críticas hacia el sistema político y económico construido durante su gobierno, al que vinculan con parte de los problemas estructurales que atraviesa actualmente el país.
La crisis también ha modificado la relación de muchos cubanos con ese legado. Mientras algunos sostienen que la situación sería diferente si Castro aún estuviera al frente del país, otros consideran que el deterioro actual tiene sus raíces en las decisiones adoptadas durante décadas. El descontento se expresa especialmente entre los sectores más jóvenes, afectados por la falta de oportunidades, la emigración y las dificultades cotidianas, aunque las críticas también alcanzan a generaciones que históricamente respaldaron la Revolución.
El aniversario coincide, además, con una fuerte presión de Estados Unidos sobre la isla. El endurecimiento de las medidas impulsadas por la administración de Donald Trump y las restricciones vinculadas al suministro energético agravaron una situación que ya estaba atravesada por problemas económicos de larga data. La falta de combustible ha profundizado los cortes de electricidad y afectado al transporte, la industria, el turismo y otros sectores, en un país que mantiene además el embargo estadounidense vigente desde hace décadas.
En este contexto, el Gobierno de Miguel Díaz-Canel volvió a reivindicar la figura y el pensamiento de Fidel Castro como parte central de la identidad política cubana. Sin embargo, el centenario llega en un escenario muy distinto al de los años de mayor influencia de la Revolución: con una población golpeada por la crisis, servicios públicos deteriorados y un creciente debate sobre el balance de un legado que, a diez años de la muerte de su principal protagonista, continúa dividiendo opiniones dentro y fuera de la isla.

