El director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Moscú durante la noche para mantener reuniones con funcionarios rusos, según confirmó un funcionario estadounidense citado por medios de Estados Unidos. El desplazamiento no había sido anunciado previamente por Washington ni por Moscú y representa el primer viaje conocido de Ratcliffe a Rusia desde que asumió al frente de la agencia durante la presidencia de Donald Trump.

La presencia del funcionario estadounidense en la capital rusa fue reportada inicialmente por CBS News y luego confirmada por CNN y Axios. La CIA, por el momento, decidió no realizar comentarios sobre el viaje ni sobre los posibles asuntos abordados durante los encuentros. La llegada coincidió además con el aterrizaje en el aeropuerto de Vnúkovo de un avión militar estadounidense Boeing C-17 Globemaster III, que había partido desde la Base Conjunta Andrews, en Maryland, según los registros de Flightradar24.

Ucrania e Irán, en el centro de las incógnitas

Aunque no trascendieron detalles sobre la agenda de Ratcliffe, el viaje se produce en un contexto internacional especialmente delicado. Las negociaciones impulsadas por Estados Unidos para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania permanecen estancadas, mientras Moscú y Kiev continúan alejados en cuestiones centrales del conflicto. La visita también ocurre poco después de que Washington anunciara una nueva estrategia para profundizar el aislamiento económico de Irán mediante sanciones contra países y entidades que mantengan negocios con Teherán, entre ellos Rusia, uno de sus principales socios comerciales.

Otro de los posibles temas vinculados al desplazamiento es la liberación de detenidos. Ratcliffe habría tenido participación en intercambios recientes entre Rusia y Estados Unidos, entre ellos la liberación de la ciudadana ruso-estadounidense Ksenia Karelina en 2025. Además, Donald Trump aseguró días atrás que sus conversaciones directas con Vladimir Putin permitieron conseguir la liberación del exmarine estadounidense Robert Gilman, detenido en Rusia.

El viaje ocurre mientras la Casa Blanca mantiene distintos canales de comunicación con el Kremlin. Trump envió en los últimos meses a su yerno Jared Kushner y al enviado especial Steve Witkoff a Moscú para mantener contactos con Putin, en una estrategia destinada a sostener el diálogo pese a las profundas diferencias entre ambas potencias. El antecedente más reciente de un director de la CIA viajando a Moscú se remonta a noviembre de 2021, cuando William Burns se reunió personalmente con el mandatario ruso, pocos meses antes de la invasión a gran escala de Ucrania.

El Vaticano también busca abrir una vía de negociación

La llegada de Ratcliffe a Moscú coincidió con otra visita de alto nivel vinculada a la guerra en Ucrania. El arzobispo Paul Richard Gallagher, jefe de la diplomacia del Vaticano, se reunió en la capital rusa con el canciller Serguéi Lavrov y pidió a Moscú y Kiev que demuestren disposición para avanzar hacia negociaciones. “Esta guerra debe terminar”, sostuvo Gallagher, al reclamar apertura y buena voluntad para detener las hostilidades y comenzar conversaciones reales. El viaje constituye, además, la primera visita de un alto representante de la Santa Sede a Rusia desde noviembre de 2021, antes del inicio de la invasión rusa de Ucrania.