Estados Unidos conmemoró este viernes el 25° aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con actos en Nueva York y Washington, donde autoridades, familiares y ciudadanos recordaron a las casi 3.000 víctimas de los ataques. La jornada dejó además una imagen poco habitual en la política estadounidense: Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton coincidieron en la ceremonia realizada en la Zona Cero de Manhattan.

Como ocurre cada año, el homenaje en el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas comenzó a las 8.46, hora exacta del impacto del primer avión contra el World Trade Center. Familiares de las víctimas leyeron los nombres de quienes murieron durante los atentados, mientras que el vicepresidente JD Vance representó a la actual administración. También participaron el alcalde Zohran Mamdani y varios exalcaldes de Nueva York.

La memoria del aniversario tuvo además una propuesta especial durante la noche previa. Un total de 2.977 drones, uno por cada persona fallecida en Estados Unidos durante los ataques, sobrevolaron el puerto de Nueva York y recrearon la silueta de las Torres Gemelas. El espectáculo, acompañado por música y visible desde distintos puntos de Manhattan y Brooklyn, buscó utilizar la tecnología para transmitir la memoria del 11-S a las generaciones que no vivieron aquella jornada.

Trump eligió el Pentágono y vinculó el recuerdo del 11-S con la guerra contra Irán

Donald Trump no participó de la ceremonia en Nueva York y asistió junto a la primera dama Melania Trump al homenaje realizado en el Pentágono, donde murieron 184 personas tras el impacto de uno de los aviones secuestrados. Durante su discurso, el presidente aseguró que Estados Unidos nunca olvidará los atentados y defendió la necesidad de mantener una política de seguridad frente a las amenazas internacionales.

En ese contexto, Trump hizo referencia al actual conflicto con Irán y volvió a definir a la República Islámica como el principal patrocinador del terrorismo. El mandatario aseguró que Washington mantendrá su presión sobre Teherán y sostuvo que no permitirá que el país obtenga armas nucleares, mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, también defendió la estrategia estadounidense durante el acto.

A 25 años de los ataques ejecutados por Al Qaeda contra Nueva York y Washington, los homenajes volvieron a poner el foco en las víctimas y en las consecuencias que dejó aquella jornada. Además de las 2.977 personas asesinadas el 11 de septiembre de 2001, miles de socorristas y sobrevivientes murieron posteriormente por enfermedades vinculadas a la exposición a sustancias tóxicas, una de las secuelas que mantiene vigente el impacto de una tragedia que transformó a Estados Unidos y al escenario internacional.