A ocho meses de las elecciones presidenciales, siete de los principales aspirantes al Elíseo participaron este jueves del primer debate de la campaña, organizado por la principal patronal francesa, Medef. El encuentro se realizó en la pista central de Roland Garros y tuvo como ejes la situación económica, el endeudamiento público, los salarios, las jubilaciones y la relación con la Unión Europea.
La discusión expuso diferencias marcadas entre los candidatos. Marine Le Pen, favorita en los sondeos, anunció que Agrupación Nacional presentará un plan de reducción de gastos por 125.000 millones de euros, mientras que Jean-Luc Mélenchon volvió a defender su propuesta de reestructurar parte de la deuda pública y planteó desobedecer aquellas normas europeas que considere contrarias a los intereses de los franceses.
Distintas propuestas frente a la crisis económica
El endeudamiento y el funcionamiento del Estado también ocuparon buena parte del debate. Édouard Philippe planteó reducir el período de cobertura del seguro de desempleo y endurecer las condiciones de las licencias por enfermedad, mientras que Bruno Retailleau propuso vincular la edad de jubilación con la esperanza de vida y cuestionó el nivel de burocracia estatal.
Desde el espacio centrista, Gabriel Attal sostuvo que buscará revertir los incrementos del costo laboral aplicados desde 2024 y rechazó la posibilidad de cancelar parte de la deuda. En tanto, Raphaël Glucksmann defendió una reducción de la carga sobre los salarios financiada con mayores aportes de los grandes patrimonios y rechazó que una mejora de los ingresos implique desarmar el sistema social.
Las propuestas también incluyeron cuestiones vinculadas al poder adquisitivo y al medioambiente. Marine Tondelier propuso elevar el salario mínimo a 2.000 euros brutos mensuales y planteó a la transición ecológica como una oportunidad para transformar la economía. Mélenchon, por su parte, insistió en que una mejora salarial resulta necesaria para evitar una recesión y propuso avanzar hacia una edad jubilatoria de 60 años.
El debate se produjo en un contexto de fuertes dificultades para las cuentas públicas francesas. El país cerró 2025 con un déficit equivalente al 5,1% del PBI y una deuda cercana a los 3,5 billones de euros, alrededor del 115,7% de su producto. Las diferencias sobre cómo abordar ese escenario atraviesan a los distintos sectores políticos y podrían convertirse en uno de los principales ejes de la campaña.
Con Le Pen al frente de las encuestas, la disputa por el segundo lugar permanece abierta entre Mélenchon, Philippe, Attal y Glucksmann. El primer encuentro entre los siete aspirantes permitió así exponer posiciones muy diferentes antes de una elección que tendrá su primera vuelta en abril de 2027 y una segunda instancia en mayo, en un escenario todavía sin un candidato definido para enfrentar a la líder de Agrupación Nacional.

