La Audiencia Provincial de Badajoz condenó este martes a David Sánchez Pérez-Castejón, hermano menor del presidente del Gobierno español, a nueve años de inhabilitación especial para ejercer empleo o cargo público y para presentarse a elecciones. El tribunal, integrado por los magistrados José Antonio Patrocinio Polo, Emilio Francisco Serrano Molera y María Dolores Fernández Gallardo, lo declaró autor por cooperación necesaria de un delito de prevaricación administrativa, aunque lo absolvió del tráfico de influencias que también se le imputaba, lo que le permitió esquivar la cárcel. La causa por la creación original de su puesto en 2017 había quedado fuera del juicio al declararse prescrita semanas antes; finalmente, la condena se centró en el cambio de nomenclatura de su cargo ocurrido en octubre de 2022, cuando pasó a denominarse «Jefe de la Oficina de Artes Escénicas».

Según el fallo, ese cambio de nombre encubrió en realidad la creación de un puesto completamente distinto al original, con nuevas funciones y partida presupuestaria propia para proyectos operísticos, sin que se adjuntara la descripción de esas tareas al expediente administrativo. Los jueces sostienen que David Sánchez, compositor formado en el Conservatorio Estatal de San Petersburgo y con experiencia en Toulouse, Tokio y Madrid, había abandonado progresivamente sus funciones de coordinador de conservatorios para dedicarse a un proyecto operístico ajeno a su contrato, al punto de haber dirigido la orquesta apenas cinco veces en todos sus años de trabajo. La sentencia describe además que residía en Portugal desde 2021, carecía de despacho fijo y no presentaba en tiempo y forma los informes de actividad que su cargo exigía.

Lo que dice y lo que no logra probar la sentencia

El tribunal reconstruyó el vínculo personal entre David Sánchez y el entonces presidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo —condenado a 18 años de inhabilitación por una doble prevaricación—, señalando que ambos «comían juntos, se reunían y hablaban de los proyectos» incluso los fines de semana. Sin embargo, los magistrados admitieron no haber podido acreditar si la maniobra respondió a un pedido expreso del hermano del presidente o si buscó favorecerlo por su cercanía con quien entonces era secretario general del PSOE, lo que derivó en la absolución por tráfico de influencias bajo el principio de in dubio pro reo. En su declaración durante la instrucción, ante la negativa a responder preguntas en el juicio oral, David Sánchez había reconocido haber dirigido la orquesta solo cinco veces entre 2018 y 2020, y al ser consultado por la ubicación de su oficina respondió: «No se lo puedo decir».

Junto a él fueron condenados otros diez acusados, entre ellos exfuncionarios y exdirectivos de la Diputación de Badajoz, y Luis María Carrero, amigo íntimo del hermano del presidente y exasesor en La Moncloa, señalado por la creación de un puesto a su medida en 2023. La causa, impulsada en 2024 por una denuncia de la organización Manos Limpias, careció de acusación por parte de la Fiscalía y fue sostenida exclusivamente por acusaciones populares —entre ellas Vox, el Partido Popular y Hazte Oír—, que ahora se repartirán la mitad de las costas del proceso. La sentencia todavía admite recurso ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.

Un nuevo golpe judicial para Pedro Sánchez

El fallo golpea nuevamente al entorno del presidente español, que gobierna en minoría y ya enfrenta otros frentes judiciales, como los procesos por corrupción contra Santos Cerdán y José Luis Ábalos —figuras clave en su llegada al poder en 2018—, la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la causa abierta contra su esposa, Begoña Gómez, investigada por presunto tráfico de influencias y con prohibición judicial de salir del país. Desde el Gobierno, el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó la sentencia como un intento de «derribar a un gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas», mientras que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sostuvo que «que nadie esté por encima de la ley… debería reconfortar a todos los españoles». Pedro Sánchez, que había defendido públicamente la inocencia de su hermano y descartado adelantar las elecciones previstas para 2027, deberá ahora sortear este nuevo revés mientras el cerco judicial sobre su círculo más cercano continúa estrechándose.