El presidente Javier Milei sostuvo que el fortalecimiento de la relación con Estados Unidos puede convertirse en un factor clave para avanzar en el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas. En una entrevista radial, afirmó que el nuevo enfoque geopolítico de Washington sobre el Atlántico Sur abre una oportunidad para el país y aseguró que Argentina reúne las condiciones para convertirse en un aliado estratégico en la región.

El mandatario remarcó que la reivindicación sobre las Malvinas, las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes sigue siendo una «causa no negociable». En ese marco, consideró que su administración consiguió avances diplomáticos en torno al reclamo y destacó el respaldo de la ONU para que Argentina y el Reino Unido retomen el diálogo sobre la disputa de soberanía.

Críticas a Villarruel y la situación con Londres

Durante la entrevista, Milei también se refirió a la controversia generada por declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había calificado al Reino Unido como «piratas usurpadores» durante el Mundial de fútbol. Según el Presidente, esos dichos provocaron tensiones diplomáticas con Londres y motivaron contactos entre ambos gobiernos, aunque aseguró que las conversaciones bilaterales continúan.

En otro tramo de sus declaraciones, el jefe de Estado mencionó el proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por empresas privadas en aguas cercanas a las islas, y señaló que la Argentina ya realizó los reclamos correspondientes por la vía diplomática. Aclaró además que, pese a la alianza política con Estados Unidos e Israel, el Gobierno no interviene en las decisiones de compañías privadas.

Reforma del Banco Central y panorama económico

Además del conflicto por las Malvinas, Milei defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una de las iniciativas que impulsa el Ejecutivo para la segunda parte de su mandato. Explicó que el objetivo es reforzar la autonomía de la entidad, impedir que vuelva a financiar al Tesoro y establecer mayores garantías para la estabilidad de su conducción.

Por último, el Presidente reconoció que persisten dificultades en algunos sectores de la economía, aunque sostuvo que la situación es mejor que al comienzo de su gestión. «No somos Suiza, pero estamos mucho mejor que en un inicio», afirmó al defender el rumbo económico del Gobierno.