El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, según informó el Palacio Real. El monarca, que permaneció más de tres décadas en el trono, falleció a las 6.35 de la mañana y fue sucedido automáticamente por su hijo, Haakon, de 53 años, quien asumió como Haakon VIII.

El fallecimiento abre una nueva etapa para la monarquía noruega, que tiene un papel principalmente representativo dentro del sistema parlamentario del país. Harald había llegado al trono en 1991, tras la muerte de su padre, Olav V, y durante su reinado la Casa Real atravesó un proceso de modernización. Su historia personal también estuvo marcada por la Segunda Guerra Mundial: cuando tenía tres años, debió abandonar Noruega junto a su madre y sus hermanas tras la ocupación nazi, antes de regresar al país en 1945.

El nuevo monarca y los desafíos de la Corona

Haakon se convirtió en rey luego de haber asumido durante los últimos años parte de las responsabilidades de su padre, especialmente durante sus períodos de enfermedad o ausencia. Como príncipe heredero, recibió formación militar y estudió Ciencias Políticas en la Universidad de California, Berkeley. Su llegada al trono se produce, sin embargo, en un contexto complejo para la familia real, que en los últimos tiempos quedó involucrada en distintas controversias.

Entre ellas se encuentran las repercusiones por los vínculos de su esposa, la reina Mette-Marit, con Jeffrey Epstein y el proceso judicial que involucró a su hijo Marius Borg Høiby. La propia relación entre Haakon y Mette-Marit había generado polémica cuando fue anunciada, debido al pasado de ella y a su condición de madre soltera. Con el tiempo, la pareja se consolidó como uno de los símbolos de la transformación de la monarquía noruega hacia una imagen más moderna.

Ingrid Alexandra, primera en la línea sucesoria

Con la llegada de Haakon al trono, su hija Ingrid Alexandra, de 22 años, pasó a ocupar el primer lugar en la línea sucesoria. La princesa nació en 2004 y es la primera mujer con derecho directo a heredar la Corona desde la modificación constitucional de 1990, que eliminó la preferencia masculina en la sucesión.

Ingrid recibió educación pública, cumplió 15 meses de servicio militar y en los últimos años comenzó a asumir mayores compromisos institucionales. En junio de 2026 regresó a Oslo desde Australia para acompañar a su madre, cuya salud había empeorado y que recientemente recibió un trasplante de pulmón. Su nueva posición dentro de la familia real podría llevarla a asumir mayores responsabilidades mientras se inicia el reinado de su padre.