El opositor Partido Liberal (PL) de Brasil oficializó la candidatura del senador Flávio Bolsonaro para los comicios presidenciales del próximo 4 de octubre, en los cuales enfrentará como principal contendiente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores.

Flavio Bolsonaro, en un discurso tras haber sido proclamado por la dirigencia durante un acto en San Pablo, declaró que pretende «honrar» el legado de su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro (2019-2022), condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado luego de ser derrotado en 2022 por Lula en los comicios generales de ese año.

La candidatura fue oficializada sin anunciar el compañero o compañera de fórmula, aunque el plazo legal para registrar el binomio con el nombre de un candidato a vicepresidente se vence el 15 de agosto, segun supo la agencia Noticias Argentinas.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales está prevista para el 4 de octubre y, de ser necesaria en caso de que ningún aspirante logre superar el 50 por ciento de los votos válidos, el balotaje se celebrará el 25 de octubre.

Ungido como sucesor por su padre Jair Bolsonaro (2019-2022) luego de que en 2025 lo encarcelaran por un intento de golpe de Estado en 2022, Flávio Bolsonaro se propone a los votantes como la llave de un «cambio» para evitar un cuarto mandato no consecutivo de Lula.

«Estamos en un avión sin piloto», dijo la semana pasada.

Aunque en marzo llegó a empatar a Lula en encuestas tras recortarle 15 puntos, Bolsonaro perdió vigor en las últimas semanas: un sondeo publicado el viernes por Datafolha le dio 43% de intención de voto en segunda vuelta, contra el 48% de su rival

Las complicaciones para Flávio Bolsonaro empezaron cuando el sitio Intercept Brasil reveló en mayo mensajes que envió a Daniel Vorcaro, un banquero arrestado por un megafraude financiero, para pedirle dinero para costear una película sobre su padre.

Un juez de la corte suprema ordenó el jueves investigar giros de Vorcaro para el filme.

Otro frente se abrió en su propia familia en junio, cuando su madrastra Michelle Bolsonaro se quejó en redes por la «humillación» que le hizo sentir: «Me faltó al respeto y me maltrató por teléfono. (…) Dijo que no entendía nada de política».

La exprimera dama es clave para la conexión del bolsonarismo con el masivo electorado femenino y evangelista.

Flávio Bolsonaro divulgó el jueves un video pidiéndole disculpas, que ella aceptó.