El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dispuso este viernes la destitución de José Gabriel Espinoza como ministro de Economía y Finanzas Públicas, luego de que el Congreso aprobara una censura en su contra por no asistir a una interpelación vinculada con la situación económica del país. En su lugar, fue designado de manera interina Oscar Mario Justiniano, quien se desempeñaba al frente del Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua.
La decisión quedó formalizada a través de un decreto publicado en la Gaceta Oficial. Espinoza había sido convocado a comparecer ante el Legislativo para responder, entre otros temas, por las emisiones de bonos soberanos y cuestiones relacionadas con el Presupuesto General del Estado, pero solicitó reprogramar su presencia debido a compromisos oficiales en Santa Cruz y Brasil. El pedido fue rechazado y 91 de los 129 legisladores presentes votaron a favor de la censura.
Una disputa entre el Ejecutivo y el Legislativo
Inicialmente, el Gobierno había cuestionado la validez de la decisión parlamentaria al sostener que la censura debía contar con el respaldo de dos tercios de la totalidad de los integrantes de la Asamblea. Espinoza promovió una acción ante la Justicia constitucional y se fijó una audiencia para el 24 de agosto, aunque hasta el momento no se dispuso ninguna medida que suspendiera los efectos de la resolución legislativa.
Ante esa situación y el vencimiento del plazo previsto por la legislación para remover a un ministro censurado, Paz avanzó finalmente con la destitución. El decreto aclaró que la medida se adopta sin perjuicio de lo que pueda resolver posteriormente la Justicia sobre el planteo presentado contra la censura y con el objetivo de garantizar la continuidad administrativa del Ministerio de Economía.
La salida de Espinoza se produce en un contexto de dificultades económicas para Bolivia, marcado por la escasez de divisas y la búsqueda de financiamiento externo. Durante su gestión, el Ejecutivo había avanzado en acuerdos y programas de crédito con organismos internacionales por alrededor de 9.500 millones de dólares, mientras el Gobierno busca estabilizar las cuentas y obtener recursos para enfrentar la crisis.
El episodio también expone las tensiones entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, donde el oficialismo no cuenta con mayoría absoluta y necesita construir acuerdos con otras fuerzas. Espinoza había asumido en noviembre de 2025, junto con el inicio de la gestión de Paz, y su reemplazo interino deberá ahora quedar al frente de una de las áreas centrales del Gobierno mientras continúa la disputa judicial sobre la censura parlamentaria.

