El Gobierno interino de Venezuela y representantes de la oposición alcanzaron sus primeros acuerdos tras una ronda de negociaciones realizada en Caracas, con la reforma del sistema judicial y el acceso a activos congelados en el Banco de Inglaterra como principales puntos de consenso. Las conversaciones, desarrolladas durante varios días y con el respaldo de Estados Unidos, concluyeron con el compromiso de poner en marcha medidas vinculadas tanto a la transición institucional como a la atención de la emergencia provocada por los terremotos de junio.

Uno de los acuerdos contempla una renovación integral de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), junto con una reforma de la legislación que regula el funcionamiento del máximo tribunal. Las partes también acordaron ampliar y modificar el comité encargado de evaluar las postulaciones y crear un organismo para revisar las credenciales y requisitos de los candidatos, con el objetivo declarado de establecer mayores controles en el proceso de selección.

La cuestión judicial constituye uno de los puntos centrales de la negociación debido a los cuestionamientos que durante años recibió el TSJ por parte de sectores opositores, que denunciaron una falta de independencia frente a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. El nuevo entendimiento busca avanzar sobre esa estructura, aunque el acuerdo no incluyó por ahora una reforma del Consejo Nacional Electoral ni la definición de un calendario para futuras elecciones.

Fondos congelados y reconstrucción

El segundo eje está relacionado con las reservas internacionales venezolanas depositadas en el Banco de Inglaterra. Gobierno y oposición acordaron impulsar gestiones para recuperar esos activos y destinarlos a las tareas de asistencia y reconstrucción tras los dos terremotos del 24 de junio, que, según la información difundida durante las conversaciones, dejaron más de 6.300 muertos, miles de personas sin vivienda y graves daños materiales. El acuerdo prevé mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría para supervisar el uso de los recursos.

La mesa de diálogo reunió a una delegación vinculada al Gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez, encabezada por Jorge Rodríguez, y a representantes de la oposición liderados por Dinorah Figuera, referente de la Asamblea Nacional elegida en 2015. La primera ronda formal de conversaciones se produjo después de varios intentos de negociación que no lograron consolidar acuerdos duraderos y en un nuevo escenario político abierto tras la salida de Nicolás Maduro.

Aunque los compromisos alcanzados representan un primer avance entre las partes, todavía permanecen sin definición algunas de las principales demandas de la oposición y de distintos sectores sociales, entre ellas la reforma electoral, la convocatoria a elecciones y la situación de los presos políticos. La ejecución de los acuerdos comenzará durante agosto y estará sujeta a mecanismos de seguimiento, mientras las próximas reuniones determinarán si el entendimiento sobre la Justicia y los fondos congelados puede extenderse hacia una agenda más amplia de transición y reorganización institucional.