Brussels (Belgium), 18/06/2026.- Minister of Defense of Ukraine Mykhailo Fedorov attends a meeting with European Commission Vice-President and High Representative of the European Union for Foreign Affairs and Security Policy Kaja Kallas (not pictured) in Brussels, Belgium, 18 June 2026. (Bélgica, Ucrania, Bruselas) EFE/EPA/Olivier Matthys

La salida de Mijailo Fedorov del Ministerio de Defensa ucraniano generó una ola de manifestaciones y críticas en Kiev y otras ciudades del país, en un episodio que expuso una fractura pública poco habitual dentro del aparato militar ucraniano. Fedorov, de 35 años, había asumido el cargo apenas seis meses atrás y se había convertido en una de las figuras más populares del Gobierno gracias a su impulso a la modernización tecnológica del Ejército, especialmente en materia de drones. El propio Zelensky no dio explicaciones inmediatas sobre la decisión, lo que alimentó el malestar entre militares, analistas y sectores de la sociedad civil.

Un conflicto con el jefe militar en el centro de la salida

Fedorov confirmó su desvinculación a través de redes sociales y, en una conferencia de prensa posterior, atribuyó buena parte de su salida a las tensiones con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Syrskyi, a quien acusó de resistirse a las reformas impulsadas desde el ministerio y de bloquear sistemáticamente sus iniciativas. Entre los cambios frenados, mencionó la introducción de contratos con plazos definidos para el personal militar, pensados para enfrentar el déficit de tropas en las unidades de combate. El propio exministro había pedido en su momento a Zelensky que apartara a Syrskyi, aunque el mandatario se negó y Fedorov optó por continuar trabajando junto a él, pese a calificar su estilo de conducción como «autoritario».

Durante su gestión, Fedorov impulsó la compra masiva de drones, promovió mecanismos de control contra la corrupción como el uso de polígrafos y contribuyó al desarrollo de armamento de alcance medio utilizado para aislar la península de Crimea, ocupada por Rusia desde 2014. Sectores del propio Ejército, sin embargo, le cuestionaban su falta de experiencia militar y lo consideraban distante de la tradición más clásica de generales formados en la era soviética, como el propio Syrskyi.

Las protestas y la reacción internacional

Las manifestaciones más numerosas se concentraron en Kiev, cerca del lugar donde Zelensky suele despachar, con manifestantes —en su mayoría jóvenes— que reclamaban explicaciones por una decisión que consideraban injustificada en medio de la guerra. Se trató de una de las pocas protestas registradas en la capital ucraniana desde el inicio del conflicto. El episodio también generó preocupación entre los aliados occidentales de Ucrania: un funcionario europeo calificó la medida como «bastante sorprendente» y advirtió sobre posibles repercusiones en los vínculos con socios que valoraban el compromiso de Fedorov con la lucha anticorrupción.

Zelensky, por su parte, reconoció públicamente el malestar generado y evitó cerrar la puerta a una futura continuidad de Fedorov en su equipo, aunque sin precisar bajo qui rol. Mientras se definía el futuro del cargo, el mandatario designó como ministro interino a Yevhenii Khmara, hasta entonces jefe en funciones del Servicio de Seguridad de Ucrania, en paralelo a la ratificación parlamentaria del nuevo primer ministro, Serguí Koretski, ex titular de la petrolera estatal Naftogaz, en el marco de una reorganización más amplia del gabinete.