En medio de la incertidumbre económica y financiera, la relación estratégica que une a Javier Milei con Donald Trump se concentrará en la negociación para bajar los aranceles impuestos a las exportaciones nacionales, el cierre urgente del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la posibilidad hacia adelante de establecer un convenio comercial entre Argentina y Estados Unidos.

El canciller argentino, Gerardo Werthein se encontró en Washington con Howard Lutnick -secretario de Comercio de Estados Unidos- y Jamieson Greer -titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR)- para abrir una negociación destinada a aplacar los gravámenes impuestos por la administración republicana a los bienes argentinos que ingresan a territorio americano. Pero mientras tanto, el gobierno argentino renovó su acuerdo de USD 5.000 millones con China y decidió liberar parcialmente el dólar en el país sudamericano.

Trump impuso un 10 por ciento para todos los bienes nacionales y un 25 por ciento específico para el aluminio y el acero.

Werthein logró su objetivo político y ahora inició un trabajo conjunto con Luis Caputo, ministro de Economía argentino. Sobre base 100, Argentina fue alcanzada en el 54 por ciento de sus exportaciones a los Estados Unidos, mientras que los bienes del restante 46 por ciento quedaron exceptuadas por distintas adendas que fue publicando la Casa Blanca.

Durante la reunión que mantuvo en la Secretaria de Comercio con Lutnick y Greer, el canciller asumió que la hoja de ruta para retrotraer el arancel recíproco impuesto por Trump está marcada con señales fluorescentes en un informe de 394 páginas que publicó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).

Argentina aparece en la foja 14 del informe del USTR, y durante cuatro páginas se describe la asimetría que existe entre la Argentina y Estados Unidos respecto a aranceles, tasas, prohibiciones de importación, restricciones a las importaciones, barreras aduaneras y derechos de propiedad intelectual.

La perspectiva ideológica del gobierno libertario ya había corregido determinados cuestionamientos a la legislación de la Argentina que se publicaron en el informe de la USTR, pero en la página 17 se rechaza sin eufemismos el uso peculiar que se hace de la propiedad intelectual para emprender ciertos negocios en el país, según publicó Román Lejtman en Infobae.

La pagina 17 del Dossier USTR describe:

1. “La situación de los innovadores en los sectores farmacéutico y agroquímico presenta importantes desafíos. En primer lugar, el alcance de la materia patentable está significativamente restringido por la legislación argentina. En segundo lugar, las políticas actuales brindan una protección inadecuada contra el uso comercial desleal y la divulgación no autorizada de datos de prueba no divulgados y de otro tipo presentados al Gobierno argentino, junto con su largo proceso de aprobación de comercialización.

2. Estados Unidos insta a Argentina a garantizar la transparencia y el debido proceso en la protección de las indicaciones geográficas (IG) y a garantizar que la concesión de la protección de las IG no prive a las partes interesadas de la posibilidad de utilizar nombres comunes, en particular a medida que Argentina avanza con el Acuerdo Comercial entre la Unión Europea y el MERCOSUR.

3. Además, continúa la acumulación de solicitudes de patentes para productos farmacéuticos y biosimilares, lo que resulta en demoras excesivas para estos productos. La aplicación de los derechos de propiedad intelectual en Argentina sigue siendo un desafío, ya que los productos falsificados y pirateados siguen estando ampliamente disponibles.

4. Los mercados físicos de La Salada y Barrio Once figuran en la Revisión de Mercados Notorios de Falsificación y Piratería de 2024 (Lista de Mercados Notorios). Por ejemplo, La Salada en Buenos Aires, uno de los mayores mercados negros de productos falsificados y pirateados en Argentina, continúa vendiendo productos falsificados en línea.

5. El régimen legal vigente y la deficiente aplicación de la ley dificultan la capacidad de los titulares de derechos, las fuerzas del orden y los fiscales para frenar, mediante acciones legales, el crecimiento de los mercados ilegales, tanto en línea como físicos.

6. Al igual que los importadores de bienes, los proveedores de servicios están sujetos a restricciones para acceder al mercado cambiario”.

La estrategia política del gobierno argentino para avanzar en la negociación con la Secretaria de Comercio de Estados Unidos y USTR consiste en resolver la mayoría de los cuestionamientos a través de decretos del Poder Ejecutivo, mientras se define un plan de acción respecto a las patentes. En este caso puntual, se necesita una ley del Congreso que será muy difícil de sancionar en año electoral.

El SWAP con China

En ese contexto, el Banco Central de la República Popular de China (PBOC) y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acordaron renovar el total del tramo activado del acuerdo bilateral de swap de RMB 35 mil millones (USD 5.000 millones) por un plazo adicional de 12 meses.

«La activación de este tramo, que se inició en 2023 y debía comenzar a reducirse gradualmente a partir de junio 2025, seguirá manteniéndose a disposición del BCRA, en su totalidad, hasta mediados de 2026, permitiendo al BCRA reducir los riesgos en su transición hacia un régimen monetario y cambiario consistente y sostenible, en un contexto internacional desafiante para los flujos de capitales externos», indicó en un comunicado la autoridad monetaria argentina.

En su tuit del jueves para anunciar la renovación con China, Luis «Toto» Caputo, el ministro de Economía argentino, admitió que el actual sistema cambiario del gobierno nacional no es «consistente» ni «sostenible». La sorprendente autocrítica contradice todos los ataques del presidente Milei a los economistas y anuncia de alguna forma, futuras devaluaciones del peso argentino.

Las medidas acordadas con el FMI

Y este viernes el Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó cambios en el régimen cambiario. De acuerdo con la entidad, inicia la Fase 3 del programa económico, con profundas modificaciones en la política para administrar la relación entre el dólar y el peso.

Una de las mayores novedades del anuncio, que ocurrió en paralelo con el Ministerio de Economía argentino, es que la cotización del dólar en el Mercado Libre de Cambios (MLC) podrá fluctuar dentro de una banda móvil entre $1.000 y $1.400. Esto elimina el esquema de crawling peg que funcionaba hasta ahora y libera parcialmente la flotación del tipo de cambio.

Los límites de esa banda se ampliarán a un ritmo del 1% mensual. En paralelo, se desactiva el dólar blend, el mecanismo que permitía liquidar exportaciones en un 80% al tipo de cambio oficial y un 20% en el financiero.

Otro dato fundamental del anuncio es que se eliminan las restricciones cambiarias a las personas humanas. En otros términos: se termina con el cepo para los ahorristas que se restituyó a finales del gobierno de Mauricio Macri y se profundizó en la gestión de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner.

El Banco Central argentino también informó que habilita la distribución de utilidades a accionistas del exterior a partir de los ejercicios financieros que comienzan en 2025 y se flexibilizan los plazos para el pago de operaciones de comercio exterior. Además, se refuerza el ancla nominal perfeccionando el marco de política monetaria, en el que no hay emisión de pesos por parte de BCRA para el financiamiento del déficit fiscal o para la remuneración de sus pasivos monetarios.

El nuevo esquema cuenta con el respaldo de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que aportará una línea de facilidades extendidas (EFF) por US$20.000 millones. De ese total, US$15.000 millones estarán disponibles libremente durante 2025. Parte de esos recursos se utilizará para recomprar Letras Intransferibles en poder del BCRA, fortaleciendo así su balance. Además, se sumarán otros US$3.500 millones de organismos multilaterales y se buscará ampliar la facilidad de repo obtenida en enero con bancos internacionales por hasta US$2.000 millones más, más el SWAP con China.